Este piso de 1963 representa el Madrid de verdad: una vivienda generosa de 100 metros cuadrados, con cuatro dormitorios y dos baños, ubicada en una de las terceras plantas más deseadas de Guindalera. El barrio, situado entre Chamartín y Salamanca, conserva ese carácter residencial y tranquilo que define a los madrileños que buscan calidad de vida sin renunciar a la proximidad del centro. La distribución inteligente de la vivienda permite múltiples usos: familia tradicional, profesionales que requieren espacio de trabajo, o inversión rentable en alquiler. Una oportunidad real en una zona que ha mantenido su valor y sigue siendo referencia para quien entiende de Madrid.
Amueblado:
Totalmente amuebladoAño de construcción:
1963 (63 año/s)Estado conservacion:
Bueno